Ése es el título del último álbum de Jorge Drexler, inspirado precisamente en ese faro que veis al fondo de la imagen. Esos 12 segundos son los que tarda el haz de luz en dar un giro completo y, por tanto, el tiempo en que la oscuridad se apodera del Cabo Polonio.
En este pequeño punto del mapa de Uruguay, situado junto a la costa atlántica, en el departamento de Rocha, no hay luz eléctrica y hay que orientarse, en la noche cerrada, por las estrellas y/o la luna. O bien por el ya conocido faro.
Para la gente más urbanita (como yo), la solución siempre está en la socorrida linterna. O bien en esperar que algún perro de la zona te guíe. A Marcela y a mí nos vino siguiendo desde Valizas un can al que apodamos "Pistachito" (por la canción de Kiko Veneno), aunque en realidad eso de 'seguirnos' es muy pretencioso porque fue él quien nos mostró el camino a través de las dunas.
No vinimos desde la ruta, en la camioneta que alquila todo el mundo, sino caminando por las dunas que separan (o unen) Barra de Valizas y el Cabo Polonio. No es un trayecto largo, apenas una hora y cuarto u hora y media, pero sí pesado porque se complica caminar sobre la arena bajo el sol (por eso es recomendable empezar temprano el camino).
En temporada baja se puede acampar en el Polonio, aunque hay que pedir permiso a la autoridad local, porque es una reserva natural (incluso hay un banco de lobos marinos a los pies del faro), pero si no, la opción de alquilar un rancho o quedarse en un establecimiento como el "Santa Maradona" es más que interesante.
Sólo hay un gran almacén en el centro del ¿pueblo? donde poder comprar comida y algún que otro pequeño establecimiento para abastecerse si estás cerca de la playa o es de noche y quieres picar alguna cosa.
Lo más recomendable es viajar al Polonio fuera de temporada estival (verano del sur, se entiende) porque es mucho más tranquilo y sobre todo hacerlo con luna nueva (para ver un cielo limpio y repleto de estrellas) o con luna llena (para verla saliendo desde el mar en un espectáculo inenarrable).
Supongo que habrá otras entradas del Polonio, pero por ahora está más que bien para abrir boca...