





"Minha alma canta
Vejo o Rio de Janeiro
Estou morrendo de saudade
Rio, teu mar, praias sem fim
Rio, você foi feito pra mim
Cristo Redentor
Braços abertos sobre a Guanabara
Este samba é só porque
Rio, eu gosto de você" (*)
En 1962 Tom Jobim presentó en un concierto, en el que actuó junto a Vinicius de Moraes, una de sus canciones más conocidas: "Samba do Aviao". Cuarenta años después, yo descubrí en el aeropuerto de Río de Janeiro la siguiente frase, "morrendo de saudade", que posteriormente supe pertenecía a dicho tema.
Las fotos que presento a continuación no corresponden a ese primer viaje, de 2002, sino al último que hice, en julio de 2007. A pesar de que fue un viaje de trabajo (intenso y duro trabajo, pese a que mucha gente piensa que si te mandan a currar a Río es para tirarte en la playa todo el día), robé horas al sueño para poder hacer turismo matutino (y tan matutino, a las siete de la mañana ya estaba desayunando en el hotel para poder salir corriendo hacia el Corcovado, mi objetivo de ese día).
Cuatro de ellas están tomadas desde la base del Cristo Redentor (en dos de ellas aparece la Lagoa Rodrigo Freitas, una laguna en el interior de la ciudad con varios kilómetros de diámetro, en la que se practican deportes náuticos y que es uno de los lugares favoritos por l@s cariocas para ir a correr, montar en bicicleta o simplemente pasear, y en otra más el famoso Pan de Azúcar).
En otra (la enmarcada por ramas de árbol) se ve la montaña del Corcovado (llamada así porque parece la figura de un jorobado) y el Cristo. Está tomada desde otroincreíble balcónpara divisar la 'Cidade Maravilhosa': el Mirador de Santa Marta.
Y la última, la más sorprendente: se ve a dos personitas con los brazos levantados en la base del Cristo. Somos Paco (un compañero del departamento de Técnica) y yo. La foto está tomada desde la Lagoa, es decir, a varios kilómetros de distancia. Debo agradecer el regalo a un gran amigo y compañero, Iván, que sin divisarnossupo encontrarnos con su teleobjetivo.
Una curiosidad sobre el Cristo Redentor es que la gente de Río de Janeiro se orienta mirando su figura. El sol nace por la cara del Cristo y se pone a su espalda; el brazo derecho apunta a la playa de Ipanema y el izquierdo al estadio de Maracaná (Ahí va un regalo para mis amig@s catalanófil@s: esta anécdota me recordó mucho a la 'orientación popular' de Barcelona: hacia el mar o la montaña; hacia Montjuic o el Besós...)
En otro momento volveré con cifras y datos prácticos sobre el Cristo... Por ahora me despido con un breve apunte lingüístico. Con este asterisco (*) quiero hacer notar que habitualmente cometemos en español el error de decir 'la samba brasileña' cuando es una palabra masculina. Como podéis ver, la letra de la canción dice: "Este samba" (traducción literal: este samba, no esta samba), así que ya tenéis algo para presumir entre todas vuestras amistades. La próxima vez que veáis un titular del tipo "La selección brasileña bailó al ritmo de la samba de Ronaldinho" sabréis que está mal...

Pues el lenguaje de cada sitio dice mucho de la forma de ver la vida de la gente de allí, así que habrá que analizar porque es el samba y no la samba.
Y Montjuic-Besós es correcto, pero para ser purista te recomiendo Llobregat-Besós, así te mueves entre dos ríos.
Que entretenido, eres periodista? por lo que veo si.
De todas maneras, siempre todos quisieramos viajar por el mundo aunque sea por trabajo!! que afortunada eres.
Soy de Chile y me falta conocer Rio de Janeiro y bailar samba.
Bueno además me encantaría aprovechar mi soltería para conocer Europa, asi es que ahi estaré para seguir los pasos hacia el viejo mundo.
Saludos!
amelie!!! Al fin... nena... al fin. Ahora sí puedo dejar un comentario. Gracias por la frescura, gracias por la sonrisa, gracias por la coherencia, gracias por el futuro. Hace unos días ya que estás presente en mis paganas oraciones. Un beso grande. Que así sea.
RÍO DE JANEIRO... cuando era peque 8 0 9 años tuve la suerte de pasar unos días por allí visitándo a un tío que emigro y montó su negociete por aquellas tierras. Guardo un grato recuerdo de la estacia: la playa de Ipanema dónde nos robarón de una forma muy curiosa; El Pan de Azúcar que peculiar; el Corcovado y El Cristo Redentor, el cuál me impresiono y encantó, etc. Conocer nuevas gentes y sitios: ¡QUÉ HERMOSO!.